La importancia de los pequeños detalles

Siempre os he dicho lo importante que resultan los detalles a todos los niveles: tanto en la pareja, como con los nuestros… ¡Y también en las bodas!

El valor de las pequeñas cosas marca siempre la diferencia.

Por eso, desde aquí somos fans de que en las bodas estén muy presentes.

Los invitados percibirán esos detalles. No tienen por qué tener un valor económico, pueden ser simbólicos, los podéis haber hecho a mano, pueden estar relacionados con vuestra historia de amor, con vuestra profesión, con vuestros gustos o aficiones, con la relación que tenéis con la persona a la que se lo queréis hacer llegar…

Estos gestos no tienen por qué hacerse para todo el mundo en la boda, sino que también pueden hacerse de forma privada con esa o esas personas especiales. Lo cierto es que hay muchas formas y momentos diferentes para poder hacerlo.

De lo que estamos seguros es que estos gestos convierten una boda más, en un día único, especial, inolvidable, cargado de simbología.

Por eso, en nuestra #BodaDeseada quisimos que estuvieran muy presentes y de diferentes formas. Además, como hicimos fiesta preboda (y reboda), tuvimos más ocasiones para poder hacerlo.

  • El viernes, cuando nuestros invitados fueron llegando a sus respectivos alojamientos encontraron sobre sus camas un detalle. Se trataba de una carta personalizada (y firmada por los dos) y dulces. Lo agradecieron y valoraron el trabajo de hacer mensajes a mano uno a uno, y fue una forma original de darles la bienvenida a nuestro fin de semana de celebración.
  • Con mi padre, como padrino de la boda, quise tener un detalle especial. Tenía claro que quería regalarle un pañuelo bordado con una frase bonita y dárselo justo antes de montarnos en el coche camino a la Ermita. Y así hice. Sabía que iba a ser un momento bonito y emotivo. Además, podrá guardar para siempre este pañuelo como recuerdo de este día porque está grabado. Incluso como anécdota quise mantener la fecha de la boda inicial para que quedara reflejada siempre.
  • Otro aspecto que valoraron de forma muy positiva los invitados que llevaron a niños a la boda fue que contratamos a unas cuidadoras para que jugaran con ellos y les entretuvieran mientras los padres disfrutaban del cóctel y del almuerzo tranquilamente. Compramos diferentes materiales (cartulinas, pinturas, plastilina, pomperos de burbujas…) para que realizaran con ellos actividades. ¡Los niños se lo pasaron en grande con ellas y los padres también se divirtieron!
  • Soy periodista y trabajo en una agencia, por lo que los medios de comunicación son esenciales en mi profesión y también en mi vida. Por otro lado, el blog Una Boda Deseada también se ha hecho muy importante para nosotros desde que le creamos, por lo que quisimos integrar estos dos elementos. Por ello, se nos ocurrió sorprender a nuestros invitados ese día con un periódico personalizado. Le titulamos “Una Boda Deseada” y le fabricamos nosotros con noticias de nuestra vida desde niños, nuestra historia juntos, sobre el enlace, y le ilustramos con fotos nuestras y de familiares y amigos. Este diario estaba colocado en la peluquería, por lo que las invitadas pudieron leerlo tranquilamente en ese momento, pero también las colocamos en la finca durante el cóctel, para que los asistentes pudieran verlo también allí. Además regalamos a nuestros padres un par de ejemplares para que lo puedan guardar siempre como recuerdo.
Todas las imágenes son de la fotógrafa Marina Palacios

Contadnos si valoráis este tipo de detalles y con qué detalles habéis u os han sorprendido en las bodas. ¡Os leemos!

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