En infinidad de ocasiones hemos hablado de cómo las mujeres cuando somos invitadas en una boda u otros eventos nos enfrentamos al dilema en muchos casos de elegir nuestro total look.
También nos hemos centrado en hombres y chicos que van a casarse y tienen dudas a la hora de optar por traje, esmoquin o chaqué para su gran día.
Pero hasta ahora nunca antes habíamos dedicado un post en el blog a hablar de cómo los hombres y chicos abordan la tarea de vestirse para una boda, ya que sabemos por comentarios de familiares y amigos que a veces se les hace “un poco de bola”, especialmente cuando han entrado en ese momento vital en el que se les acumulan las bodas a lo largo del año. Por lo que se les presenta un reto por delante.
Como en Una Boda Deseada buscamos estar cerca siempre de todos los que nos siguen y atender sus propuestas, necesidades y dudas, aquí vamos con un contenido que creemos que os puede ayudar a mucho. También a muchas, que nos decís que también os preocupa esta tarea en vuestros padres, hermanos, novios, amigos.
Así que allá vamos. Os contamos cómo gestionan el tema del traje los invitados hombres en una boda, con sus dudas, rituales y errores más comunes. Comenzamos.

El primer paso: el silencioso “¿qué me pongo?”
La mayoría no lo dice en voz alta, pero lo piensa. Los hombres suelen tener tres grandes preocupaciones iniciales: ¿Voy demasiado formal o demasiado informal? ¿Se espera que vaya de traje sí o sí? ¿Repito el mismo traje de siempre o toca invertir?
Casi siempre, lo primero que hacen es revisar la invitación o mirar el dress code. Si no está claro, suelen preguntar.
Comprar, alquilar o tirar de fondo de armario
Los que ya tienen traje revisan que todo siga encajando y comprueban si el pantalón sigue cerrando cómodamente, si la americana sienta bien al moverse, si el color encaja con la hora y estilo de la boda. Normalmente si es necesario, recurren a hacer un arreglo rápido y que quede perfecto.
Por su parte, también están los que alquilan, que suele ser cada vez más común. Optan por trajes más elegantes que los que tienen, esmoquin para bodas de noche, entre otros.
También se encuentran los que compran el traje desde cero, y se prueban diferentes tejidos, cortes, colores. Los más clásicos optan por azul marino o negro, los más atrevidos, por verde bosque, beige o gris grafito.
La camisa: el verdadero campo de batalla
Aunque parezca una prenda sencilla, la camisa causa más dudas de las que se cree. La mayoría de hombres suelen decidir entre la blanca (segura, elegante, infalible), azul clara (más suaves, menos ceremonia) o con finas rayas (sobre todo, para bodas de día). Las arrugas siguen siendo sus peores enemigas, por lo que plancharla cuidadosamente y con humedad es clave.

La corbata (o no): símbolo de estilo y personalidad
Este punto divide a algunos invitados. Los más clásicos, formales y tradicionales no conciben ir sin corbata. Otros sienten que solo la usan en bodas y buscan algo más moderno. Y un grupo creciente la elimina por completo si el dress code lo permite. El mayor reto es combinar la corbata con la camisa y el traje sin parecer demasiado llamativo. Entre las principales recomendaciones estaría usar corbatas lisas para bodas formales, corbatas tejidas para bodas informales o campestres y pajarita para los que quieren cambiar un poco o llevan smoking.
Zapatos, cinturón y reloj: los detalles que salvan (o hunden) un look
Aunque los hombres suelen tener pocas opciones, las decisiones en este sentido importan. Apuestan por zapatos oxford, derby o mocasín según el estilo. El cinturón suele ser casi siempre negro o marrón, a juego con los zapatos. Sobre el reloj, muchos se debaten entre su reloj deportivo de diario o algo más elegante. Sugerimos que sea uno diferente del del día a día para cambiar y que sea más especial. Sobre los calcetines, la mayoría se les compra nuevos solo para la boda. Cada vez adquieren más peso los calcetines con dibujos originales, con elementos que les representan por algo, y que ofrecen ese punto chic y diferencial.
El gran olvidado: el ajuste final
Muchos hombres llevan el traje tal cual lo compraron, pero los mejor vestidos suelen hacer un paso más: ir al sastre y realizar los ajustes oportunos que sean necesarios, bien en el largo del pantalón, talle de la chaqueta, mangas, pinzas o entalles. Sabemos que un traje bien ajustado cambia el look completo sin necesidad de gastar más, pero marca la diferencia.

Entre los errores típicos de los invitados hombres en las bodas, queremos destacar estos:
- Corbata demasiado corta o demasiado larga.
- Traje que no está bien entallado.
- Zapatos nuevos sin dar de sí (lo que hace que tengan un dolor asegurado ese día).
- Calcetines demasiado visibles al sentarse.
- Traje negro en boda de día.
¿Qué os parece? ¿Estáis de acuerdo?

