El post de hoy me hace especial ilusión, ya que se trata de la boda de Alejandra, con quien tuve la suerte de coincidir en la carrera de periodismo que cursamos en Valladolid hace años.
Siempre es apasionante mostrar nuevas historias de novios y su gran día, pero se hace más especial si cabe cuando conoces a alguno de los protagonistas, como es el caso.
Cuando supe que Alejandra se casaba, tenía claro que quería publicar su boda en el blog.
Desde aquí darla las gracias a ella y a su, ya marido, David por enviarnos su testimonial y fotos de su gran día, celebrado el pasado 23 de agosto en Valladolid ante más de 180 invitados. ¡Comenzamos a conocerles un poquito más y a saber cómo fue su enlace!
Alejandra y David son de Valladolid y viven en Arroyo de la Encomienda. Se conocieron durante la fiesta sorpresa de 30 cumpleaños que Alejandra organizó a su hermano, quien conocía a David por un amigo en común de ambos que les había unido un tiempo antes en torno al fútbol. Por eso, David estaba invitado a la fiesta, pero Alejandra solo había oído hablar de él hasta entonces.
Se conocieron en septiembre del 22, y desde ese momento, no dejaron de hablar, aunque no fue hasta mayo del 23 cuando oficializaron su relación, según nos cuentan.
La ceremonia de su boda tuvo lugar en la Iglesia de Sta. Mª de la Antigua, en Valladolid ciudad, y la celebración fue en la Finca los Alparaísos, en Traspinedo, a unos 25 kilómetros.
Les damos paso:

¿Cómo conociste el blog?
Por contacto directo con la autora.
¿Cómo recuerdas el día de la boda? ¿Fue como lo habíais imaginado? ¿Superó vuestras expectativas?
Para los dos fue un día increíble, el más feliz que hemos vivido hasta ahora. Creo que nuestro mayor objetivo era que la gente disfrutara con cada una de las cosas que habíamos preparado, con el cariño y la ilusión con que habíamos organizado todo. Y eso se consiguió con creces, pero no solo para los invitados, sino para nosotros mismos. No hubo casi nervios, no hizo falta estar pendiente de nada, solo de vivir ese día. Habíamos trabajado muchísimo y con grandes profesionales para que cuanto queríamos saliese como lo habíamos visualizado. Imaginábamos una boda elegante, con muchos detalles, pero sin que nada resultara excesivo, que transmitiera la felicidad y la alegría que sentíamos por tener a tanta gente querida a nuestro lado para compartirlas juntos. También lo logramos, porque la gente no ha parado de decirnos que fue una boda preciosa y con muchísimo amor.
¿Cambiarías alguna cosa de vuestra boda o lo harías todo tal cual?
No cambiaríamos absolutamente nada, para nosotros fue perfecta tal y como salió.



¿Qué fue lo más tedioso del proceso de preparación y organización? ¿Y lo que menos?
Creo que no fue una cosa en concreto lo que hizo tedioso el proceso, fue más bien la sensación de estar todo un año con cosas pendientes, cada mes, cada semana y cada día cuando se acercaba la fecha, había algo que hacer. Y no siempre tienes el mismo tiempo disponible, porque además de preparar una boda, tienes tu trabajo, tu familia, tu vida social… y a veces era complicado sacar tiempo todo sin agobiarse. Aún así, mereció la pena (incluso la última semana días en que parecía que no lleváramos un año organizando, porque no dejaban de surgir cosas y cosas) y lo disfrutamos, porque era emocionante ver cómo todo iba dando forma. Lo menos tedioso de todo, sin duda, fue disfrutar de todos los eventos, ferias y convocatorias que nuestros proveedores nos preparaban, en especial, Finca los Alparaísos; se conviertieron en “casa”. Ellos y nuestros fotógrafos y videógrafo, porque hicieron magia en cada rato que compartimos con su trabajo.
El sueño de toda novia es su vestido. Háblanos del tuyo.
Pues lo cierto es que, quizás porque necesité tener al hombre de mi vida a mi lado para pensar en boda, nunca había imaginado mi vestido de novia. Y pudo ser un problema, la verdad, porque partir de cero en el universo de los vestidos de novia es todo un rato. Tenía claro que quería algo sencillo, pero quizás no tanto como lo que me encontraba al pedir eso, porque ni siquiera me sentía una novia. “Eso te pasa por vestirte de boda un finde”, me decía una amiga sobre mi costumbre de ir más bien arreglada. Por suerte, después de un par de momentos de angustia, apareció mi vestido. Realmente, no era ninguno de los modelos que había revisado de los catálogos, pero tuve la suerte de dar con una profesional que me leyó enseguida y sacó el Alfia de Rosá Clará, una réplica del vestido que la diseñadora había confeccionado un año atrás para la boda de su nuera. Era un vestido joya, algo que junto a los encajes y bordados yo tenía desterrado por ser “demasiado”. Maca, la dependienta, dijo que había encontrado mi vestido, que volvería a por él. Y así fue, después de otra ronda de catálogos online y alguna prueba más en otras firmas, acabé encargando el modelo de Rosa Clará. Es verdad que el concepto joya no era una idea que me hubiera planteado, pero no era un vestido joya cualquiera. El chantilly francés donde prendían los avalorios tenía un aire vintage de distinción que me ganó. El cuello halter y el corte recto se adaptaban perfectamente a mi, y la sobrefalda de cola de garza le daba el toque definitivo de elegancia y romanticismo. Era totalmente yo. Además, mi ilusión era casarme velada, porque la Iglesia en cuestión era sobria y clásica, y comprobar que la cenefa del bordado de Alfia encajaba perfectamente con la puntilla de uno de los velos de la firma fue perfecto. Me sentía yo misma y me veía sencilla pero distinguida, elegante. Fue todo un éxito y yo me veía radiante, feliz.


¿Qué anécdota recuerdas de vuestro gran día?
Pues hubo un momento único y épico, un regalo inesperado que unos invitados muy especiales nos hicieron. Después del baile nupcial, el DJ anunció que nuestros amigos de Egipto querían darnos una sorpresa. Yo solo pensaba: ¿qué sorpresa? Habían pedido que sonara una canción tradicional de las bodas musulmanas, en las que se baila durante horas sin parar este tipo de danzas árabes. Mi amigo Khaled, con quien había mantenido el contacto a distancia durante 17 años después de coincidir durante una estancia de estudios en El Cairo, había venido de Egipto con su mujer y su hijo, y se puso a bailar junto a ella sin parar durante minutos y minutos. La gente miraba atónita y fascinaba esos movimientos que recordaban a la danza del vientre, y ellos, sin complejos ni extrañezas por estar lejos de su cultura, no paraban de bailar e invitar a todo el mundo a unirse. Sin duda, no estuvimos a la altura de sus caderas, pero todos se llevaron un recuerdo imborrable, una anécdota memorable sobre la boda de Alejandra y David. Me encantó que ellos se sintieran tan a gusto como para darnos esa sorpresa, pero me hizo aún más feliz que la gente lo valorase tanto.



Cuéntanos cómo viviste estos momentos de la boda:
Tus preparativos: habíamos alquilado un apartamento en la Plaza Mayor de Valladolid, a escasos minutos de la iglesia, y dormí allí con mi madre la noche anterior, así la mañana de la boda fue un momento de chicas junto a la maquilladora y la peluquera. Creo que eso fue clave, estuve tranquila todo el tiempo, cero nervios y también cero lágrimas. Estaba impaciente, pero relajada y feliz por el momento que estaba viviendo. Después llegaron mi hermano, mi cuñada y mi padre. La sesión de fotos y vídeos fue muy especial. Me encantó entonces y me ha enamorado el resultado después.
Tu llegada a la ceremonia y encuentro con tu pareja: creo que esos cinco minutos desde la puerta de la iglesia hasta el altar, fueron los únicos momentos de nervios. La iglesia estaba abarrotada, pero yo no veía a nadie, era como si solo pudiera caminar hasta el final sin dejar de sonreír. Y allí, en el altar, estaba David. Elegantísimo con su chaqué y su chaleco amarillo, para el que, sin yo saberlo, había escogido el prendido a juego un par de días antes. Estaba emocionado y me miraba con unos ojos… éramos todo amor. Eso sí, se le complicó quitarme el velo con la tiara…
La salida de la ceremonia como marido y mujer. Fue un momento muy intenso, como una explosión de alegría de todo el mundo, que solo quería abrazarnos y transmitirnos su felicidad por vernos casados. Notábamos su cariño y también sus ganas por celebrarlo. Fue precioso.


¿Qué detalles tuvisteis con vuestros invitados?
- Iglesia: pañuelos para lágrimas de felicidad y agua fresquita.
- Cóctel: paipai y cubretacones; audiolibro de firmas; retratos en vivo en acuarela; ramo preservado para la abuela del novio.
- Banquete: notas para invitados especiales; regalos para juego de baile y regalos para padres y hermano; rincón de útiles de aseo.
- Fiesta: candy bary accesorios hora loca (dos pases).




Momento ramo de la novia: fue un momento muy gracioso. David se puso al micro para anunciarlo al son de ‘All the single ladies’ y un montón de chicas estaba preparadas, pero el primer lanzamiento se fue al traste porque cayó en los setos. A la segunda, mi cuñada se alzó victoriosa y mi hermano pensó que estaba preparado, pero nada más lejos de la realidad: se había hecho fuerte entre todas las candidatas.
Baile nupcial: creo que fue el único momento que vivimos con ciertos nervios. Llevábamos meses trabajando con nuestros coreógrafos y, después de cientos de ensayos, nos sabíamos el baile de memoria. Aún así, cuando se acercó el momento, solo teníamos ganas de que pasara para ya poder entregarnos a la fiesta sin reservas. Al final, salió perfecto y también fue una escena más para el recuerdo. Éramos todo concentración, pero desde el amor del trabajo en equipo bien hecho. Los amigos de David no podían creerse que hubiera perdido uno de sus dos pies izquierdos para la ocasión, jaja.




También nos han compartido los proveedores de su boda, por si alguien quiere coger alguna idea, que pueda hacerlo.
- Vestido: Rosa Clará
- Zapatos: Pedro Miralles
- Ropa interior y bata: Selmark
- Peinado: Donde Almu
- Maquillaje: FdFunny_Make up
- Peinetas: Tiara – De Medici Bijoux
- Pendientes: De Medici Bijoux
- Alianzas: Be Joya
- Traje novio: Mario Villate
- Finca: Los Alparaísos
- Catering: Los Alparaísos
- Flores: Floreo
- Coche Nupcial: Select Cars
- Animación infantil: Capicúa
- Iluminación: Finca los Alparaísos
- Música cóctel: Sal Gorda
- Música fiesta: Las Doñas
- Fotografía: Raquel Lindo
- Vídeo: David Sanz
- Fiesta Pre-boda: Xiringo-take it y la Consentida
- Invitaciones: Cotton Bird
- Coreografía: Centro de Danza Mi Sueño
- Preboda: Xiringo Take It




Gracias por compartir vuestro precioso día con nosotros. Estabais felices y radiantes. Que esa alegría os invada siempre. Un fuerte abrazo.
Y desde estas líneas aprovechamos para animar a más parejas a que formen parte de la sección #YaSeHanCasado del blog. ¡Os esperamos! Estamos seguros que os encantará, como a ellos, revivir vuestro gran día a través del blog, un referente en el sector nupcial de nuestro país.

